Llevábamos mucho tiempo sin acudir al pediatra y eso que después de dos meses de guardería sabía que en cualquier momento Álvaro se pondría malito.
La semana pasada estuvo con laringitis, y lo que parecía un proceso vírico normal ha acabado en una sinovitis de rodilla en mi pequeño.
Me llamaron de la guardería diciéndome que mi bebé no podía andar y que estaba irritable. Al principio me preocupé mucho porque aparentemente no tenía nada pero después de hacerle varias pruebas en el hospital, me confirmaron esta patología.
Resulta que tras un proceso vírico, puede producirse una inflamación de las articulaciones de la cadera normalmente y, en raras ocasiones, de la rodilla.
El pobrecito no puede moverse y tiene que estar en reposo hasta que le baje la inflamación y pueda empezar a mover la rodilla. Además, tengo que ponerle hielo para tratar que esa inflamación le baje.
Teniendo en cuenta cómo es Álvaro de inquieto, sé que lo está pasando mal, pero os aseguro que me ha sorprendido lo bien que lo está llevando y debe dolerle tanto que apenas si se mueve. Y, por supuesto, que no hace ningún intento de levantarse ni apoyar la pierna en el suelo.

Diciembre 10th, 2009 @ 7:28
[...] que a simple vista parecía una sinovitis de rodilla que, en teoría, en 3 ó 4 días desaparecería, se complicó de la noche a la mañana y hemos [...]