Si ya de por sí impone el hecho de ser mamá, cuanto ni más ser madre primeriza. Y si encima, a esto sumamos que no hayamos tenido mucho niños cerca con los que hayamos cogido un poco de experiencia (aunque lógicamente no es lo mismo que cuando es tu bebé), pues todo se magnifica más.
Ser madre primeriza conlleva muchas obligaciones y, por supuesto, un cambio radical en la vida que venías llevando hasta el momento, ya sea tranquila o agitada.
De la noche a la mañana tienes que cambiar el chip y adaptarte de la mejor forma posible a la nueva situación.
Además, a esto tenemos que añadir la gran inexperiencia respecto a casi todo (en el tema del embarazo y la maternidad), por lo que todo nos parece mucho más de lo que en realidad es.
Pero no os preocupéis, que al final no es tan difícil y poco a poco vas sabiendo qué hacer en cada momento y en cada situación. En cuanto conozcas a tu bebé, un llanto, un gesto o una palabra y sabrás lo que le pasa a tu hijo.
Desde aquí animar a todas las madres que, como yo, nos hemos aventurado a ser madres por primera vez, una sensación, un momento y una etapa maravillosa donde las haya.
Ah, y un consejo, pide ayuda siempre que puedas y sobre todo, cuando lo necesites. Es fundamental que descansemos y que de vez en cuando nos echen una mano.

Enero 21st, 2009 @ 9:36
[...] pequeño no se contagie al contacto con los otros niños, es un error bastante común entre las madres primerizas, entre las que me [...]
Abril 30th, 2009 @ 8:12
[...] eres madre primeriza, habrás podido comprobar que el bebé no te da mucho juego hasta los 5 ó 6 meses [...]